planeta. No pretendo contradecir tales ideas ni reafirmarlas sólo quiero expresar mi sentir al respecto. Lo percibo desde esta óptica:Es una certeza que cada ser vivo tiene que morir, ¿cómo eludir esa realidad que nos sorprendió desde niños. La muerte después de los treinta debería ser ya una idea amiga en nuestro interior. Por qué segir negándose a esa realidad. De una forma o de otra, más tarde o más temprano llegará. Entonces por qué tanta reticencia a aceptarla?
Por otra parte, no creo en el fin de nuestra conciencia. Después de lo que llamamos muerte, algo debe quedar de nosotros; en algún otro plano debemos seguir evolucionando. No creo definitivamente que la muerte sea nuestro total fin. Me parece una idea ilógica, descabellada y enfermiza.
Queda por último un temor justificado, el temor al dolor físico al enfrentar la muerte. Seguramente que a quién le aterre esa idea, tendrá toda la razón para sentir miedo. pero bueno, qué nos ganamos atormentándonos desde ahora, dejando de gozar y disfrutar la hermosa vida por pensar en cosas terribles y oscuras. Esperemos tranquilos e imperturbables el futuro, confiados en la justicia de la ley cósmica divina. Vivamos cada segundo intensamente, amando este mundo y a sus creaturas, aprendiendo algo nuevo, superándonos a nosotros mismos y haciendo felices a otras personas y en general a todos los demás seres vivos que nos rodean.

