En cuanto al combustible, tengamos en cuenta que, esta máquina que somos se alimenta de tres clases de energía: Las impresione, los alimentos (incluido el aire), y la energía sexual. Evitemos las malas impresiones, por ejemplo: ver malas películas, participar en conversaciones insulsas, escuchar personas negativas, oír música popular de mala calidad, etc. Si no es posible evitarlo, entonces transformemos con nuestra imaginación creadora lo malo en algo constructivo y hermoso. Se dice que Jesús, el Cristo, al ver un perro en descomposición, hirviendo en gusanos y con un olor nauseabundo, dijo " !qué dientes tan hermosos!".
Respecto al alimento, alejémonos de todo lo que sea comidas chatarra, que abundan en todas partes (gaseosas, enlatados, dulcería, comidas rápidas, etc, etc) . Consumamos mejor frutas y verduras en cantidad, leche y granos. Recuerde que los nutrientes se degradan con el calor, con el aire y con el proceso de refinamiento a que son sometidos.

