RIQUEZA MATERIAL Y RIQUEZA ESPIRITUAL
Parecería que ambas cosas riñen entre sí, pero no tiene que ser de esa forma, pues quien tiene dominio interior, igualmente debería tenerlo en el mundo físico. Partamos de que las riquezas materiales no son ni buenas ni malas, todo depende de lo que hagamos con ellas. No obstante, se debe comenzar trabajando en lo interno y no al contrario, pues quien inicia ocupándose de lo externo pierde interés por las cosas espirituales. Aun mejor, el trabajo debería ir a la par. Que los logros internos se manifiesten exteriormente.

