Hoy, 5 de Julio de 2009, iniciamos este espacio de crecimiento interior para compartir muchas vivencias e ideas con usted. Queremos usar este medio como una herramienta para la perfección espiritual y como un punto de referencia al que se dirija todo aquel que se sienta inspirado, y que quiera compartir sus pensamientos y especialmente sus sentimientos con otros. El objetivo de este blog no es crear polémica sino enriquecernos con nuestros aportes. Como la meta es el crecimiento interno, se sugiere abstenerse de expresar idas o sentimientos negativos. Escriba todo aquello que usted crea que edificará la mente y el espíritu de quien lo lea. Este es un espacio trascendental, por eso, por favor, abstengámonos de lo intrascendente. Los comentarios destructivos o pesimistas no serán publicados. Gracias por tener presente estas condiciones, es para el bien de todos. Y, por favor,usemos lo menos posible la palabra “no”, por razones neurolinguísticas es mejor evitarla.
Para empezar, abrimos este espacio con la siguiente reflexión:
Nuestra conciencia es de origen divino y por lo tanto perfecta. Se expresa muy limitadamente en nosotros porque la imperfección del ego humano es muy grande y le obstruye el camino. Sólo auto-observándonos, sin juzgarnos, como espectadores de sí mismos le permitimos ganar terreno en nuestro ser. A esa imperfección humana, la llamamos sueño. Es por eso nuestra meta el despertar de la conciencia. Dormimos de día y dormimos de noche, busquemos el despertar. Creamos a medias todo la fantasía de lo que llamamos realidad. Disfrutemos de la película de la vida sin dejarnos atrapar del todo por su trama.
Para empezar, abrimos este espacio con la siguiente reflexión:
Nuestra conciencia es de origen divino y por lo tanto perfecta. Se expresa muy limitadamente en nosotros porque la imperfección del ego humano es muy grande y le obstruye el camino. Sólo auto-observándonos, sin juzgarnos, como espectadores de sí mismos le permitimos ganar terreno en nuestro ser. A esa imperfección humana, la llamamos sueño. Es por eso nuestra meta el despertar de la conciencia. Dormimos de día y dormimos de noche, busquemos el despertar. Creamos a medias todo la fantasía de lo que llamamos realidad. Disfrutemos de la película de la vida sin dejarnos atrapar del todo por su trama.


Nuestra vida, el hecho de existir, de tener un cuerpo físico, definitivamente es algo mágico y milagroso cuando nos persivimos con la conciencia despierta. Somos seres trascenentes, cosmicos y con inmensas potencialidades. Percibir y hacerse conciente de esto es encontarle sentido a la vida y saborear la grandeza del SER.
ResponderEliminarNuestra vida, el hecho de existir, de tener un cuerpo físico, definitivamente es algo mágico y milagroso cuando nos persivimos con la conciencia despierta. Somos seres trascenentes, cosmicos y con inmensas potencialidades. Percibir y hacerse conciente de esto es encontarle sentido a la vida y saborear la grandeza del SER.
ResponderEliminar17 de julio de 2009 18:29